“Lucha con una furia justiciera junto a los soldados del Imperio...”
Quien sabe cuántas doncellas fueron salvadas a golpe de puntapié y cuantos enemigos huyeron cojeando del combate con tan magno caballero. Nadie sabe con certeza qué suerte corrió el caballero, pero está claro que se convirtió en una leyenda entre el populacho.
Conversión de un capitán del Imperio con un arquero de Bretonia, armada con una espada en su mano derecha, un arco en la izquierda y una segunda espada envainada que cuelga de su cinturón. Figura única de plástico con una peana expositora completamente realizada de forma artesanal. Un pintado excelente y profesional, con todos los detalles, desde los ojos hasta la cuerda del arco.






